Fecha y hora: 2026-03-03 03:03:05 Visita: 7644
Auge de las oleaginosas: Un punto de inflexión para la producción de aceite comestible en Uganda
La recuperación económica del norte de Uganda está impulsada por el auge del cultivo de oleaginosas, con el girasol y la soja transformando la agricultura en las subregiones de Acholi, Lango y Teso. Las parcelas que antes eran de subsistencia se están convirtiendo en empresas comerciales, impulsadas por mercados estructurados, cooperativas organizadas e inversión pública y privada específica.

Las oleaginosas, antes periféricas, se han convertido en un elemento central de la estrategia de Uganda para reducir drásticamente la importación de aceite comestible y aumentar los ingresos de los pequeños agricultores. Cultivos como el cacahuete, la soja, el simsim y el girasol se han cultivado en el norte y el este de Uganda durante más de ocho décadas, sirviendo tanto como cultivos alimentarios como comerciales. El sector prosperó inicialmente en torno al algodón, el cacahuete y el simsim en las décadas de 1950 y 1960, cuando se introdujeron por primera vez el girasol y la soja. En las décadas de 1970 y 1980 se produjo un fuerte declive, a medida que el aceite de palma importado dominaba el mercado interno. La inestabilidad política y la actividad rebelde en las décadas de 1980 y 1990 perturbaron aún más la producción, debilitaron las cooperativas y frenaron la inversión. Uganda, que depende de las importaciones para aproximadamente el 70 % de sus necesidades de aceite comestible —principalmente aceite de palma de Malasia—, se ha enfrentado durante mucho tiempo a presiones de suministro debido a las interrupciones de la cadena de suministro mundial y el aumento de precios.
Desde principios de la década de 2000, la relativa estabilidad política y la renovada inversión público-privada han impulsado una recuperación. Los servicios de apoyo a los agricultores —prestados a través de programas gubernamentales, ONG y procesadores privados— se han expandido, impulsando la modernización del tradicional sector de las semillas oleaginosas en lugar de construirlo desde cero. Uganda consume anualmente entre 450.000 y 480.000 toneladas métricas de aceite vegetal, pero la producción nacional solo cubre unas 100.000 toneladas, lo que genera un déficit de más de 350.000 toneladas. Este déficit, cubierto principalmente por importaciones, drena divisas y ofrece una oportunidad crucial para la sustitución de importaciones, ya que el país busca fortalecer su seguridad alimentaria.
Palabras clave:
Noticias relacionadas